“…hace unos tres años, por invitación del Consejo de la Cultura Gallega, detallé algunas de mis opiniones sobre el trabajo institucional en el estado, en relación con las practicas artísticas, exactamente sobre el Archivo F.X.
creo que está en la red, de fácil acceso público, incluso se anunció su publicación. me gustaría tener el link y brindar aquí aquellas reflexiones por si alguién desea conocer ese punto de vista.
curiosamente se defiende el carácter político de la dirección de centros de arte y no se tiene de las buenas prácticas más que una leve consideración -algo suficientemente debatido en e-sevilla, donde cuando es necesario no tengo ningún incoveniente de bajar y firmar con mi nombre-, como mejora de los despropósitos anteriores no como panacea y se exige una “democratización” -con los abundantes matices que la palabra exige- de los patronatos o cuales sean los organos de gobierno de museos e instituciones, como propuse cuando me tocó participar en decisiones institucionales de ese caríz -curiosamente fuí destituido por un “adalid” de las “buenas” practicas… (Texto de Pedro G. Romero para el Consejo de la Cultura Gallega) (Leer completo en e-norte.org)
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“La exposición permite ver una reconstrucción exacta de la checa de tortura psicotécnica que se instaló en la iglesia de la calle Vallmajor de Barcelona durante la Guerra Civil. Una modalidad de tortura que consistía en una decoración con dibujos geométricos que conseguían marear y obsesionar visualmente al recluso y que tenían un parecido sorprendente con obras de la Bauhaus, Kansdinsky, Moholy Nagy o Paul Klee. Arte al servicio del poder
¿Está planteando una crítica al arte moderno?
“La exposición permitirá ver, por ejemplo, la reconstrucción exacta de la checa de tortura psicotécnica que se instaló en la iglesia de la calle Vallmajor de Barcelona durante la Guerra Civil; la presentación de la figura de El ruso o El Lenin que sustituyó al musulmán en la imaginería de Santiago Matamoros de la Iglesia de Santiago en Castaño del Robledo, Huelva, en 1939; la edición de la moneda de la Cooperativa Mútua Católica de Manlleú que el Comité Municipal puso en circulación en 1937 después de tachar mecánicamente, una por una, la palabra “católica” de su reverso, entre otros ejemplos…” (Leer completo en Pedro G. Romero. 