“Después de Miralda, no hay nada más falso que un cocinero en un museo”, sentenció Borja-Villel para aclarar que los experimentos con la comida, ya están hechos. El artista catalán reconoce que ha sido difícil escapar de las etiquetas: “Nunca he querido que me encasillaran”, señaló, pero tampoco dio explicaciones sobre su trabajo y eso alimentó el tópico. “Un lugar común al que suele vinculársele es a lo kitsch. Esto es una estrechez de miras absoluta, nada tiene que ver con ello”, remató el director del Reina Sofía. Tal y como dijo a Públic el artista días antes de la inauguración: “Claro que estoy en el sistema del arte, pero no estoy tan comido por él como otros”. (Leer completo en Público)
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“Es aquello, objeto o evento, que nos hace reconocernos. Nos permite entender el mundo pero, a diferencia de las ideologías, no nos hace reconocernos como algo fijo, sino que cuestiona siempre nuestra presencia. Nos ayuda a abrirnos y, en una sociedad tan alienada como ésta, a generar nuevos modelos de relación.” (Leer completo en Manuel Borja-Villel. Cursos de Verano. Marbella.
“Creí por un momento que era verdad, que a Manuel Borja-Villel, pope del Reina Sofía, le gustaba el debate. Así lo dijo, al menos, cuando presentó su discutido (sólo por lo bajini) nuevo proyecto para el museo. Pero no. No le gusta un pelo que se le discuta, y así vamos, todos juntos y obedientes por la senda artística que nos marca el señor. Según cuentan en su museo, a Borja-Villel le sentaron como un cuerno las declaraciones de Guillermo Solana, pope del Thyssen, acerca de la nueva colección del museo. Era fuego amigo, y claro… Dijo Solana en alto y con cierta imprudencia lo que muchos artistas e historiadores del arte piensan. Muchos, créanme. Por ejemplo, que ha disuelto como azucarillos los diferentes movimientos artísticos del arte español del sigloXX; que muchos artistas de fuste saben ya que su obra no estará en ninguna parte; que incluso cuando conserva obras de artistas como Dalí o Miró, éstos quedan dispersos, atenuados… en fin, opiniones diversas para el debate. ¿O no, Borja-Villel?” (Leer completo en
El director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana, ha asegurado que no pretendía poner en duda “la validez” de la reorganización de la colección del Museo Reina Sofía con las declaraciones realizadas durante una reciente entrevista con Efe, que ha considerado hoy “desafortunadas”.
“Estamos los primeros de la lista para convertirnos en Agencia Estatal”, anunció Borja-Villel en el auditorio del Museo del Prado, tras pronunciar una conferencia titulada La rebelión del público, que se inscribe en el marco del curso “El museo real, imaginario y virtual. La enseñanza del arte, nuevos métodos y técnicas”, de los Cursos de Verano de El Escorial.
“…Acabaría ahora señalando cómo con esa cortesana política de rey sol –que sateliza a su alrededor toda la vida del sistema arte español: se ponen y quitan comisarios, se envían a los amiguetes a Venecia o a Silos, se dan todos los premios, nacionales o no, se controlan todos los concursos, se escribe (sin escribirla) la historia del arte, se activa y recompensa a los periodistas afines, se coloca a la propia gentecilla en las juntas directivas de las asociaciones, etc- se contribuye fundamentalmente a degradar y desinstituir el campo intelectual que empezaba entre nosotros a estar en formación, y ello a causa de la misma expropiación –en su ejercicio omnímodo del poder centralizado- de toda la autoridad del saber autónomo. Tanto para las agencias que son absorbidas –y en el proceso desarmadas- como para aquellas que se quedan fuera –y entonces desautorizadas en su segregación- el total polifónico de las voces se ve anulado en silencio, a favor de la única voz que entonces se instituye con fuerza –que es de legitimación- falsificada y falsificadora. Justamente allí, en esa dinámica de apropiación de legitimidad que desemboca en una total denigración de las voces –insisto: tanto y por igual a las que absorbe como a las que deja fuera, a las que incluye como a las que excluye, y su pequeña política del día a día se consagra por entero a ello- se ponen las bases sobre las que, en mi opinión, se viene dibujando el actual mapa del silencio”. (Leer completo en Jose Luis Brea: “Estado del arte: la institución como poder de las “estéticas de lo pseudo”. 
«Si otros museos han escrito «Guerra y Paz» (un capítulo tras otro); nosotros, «Las mil y una noches» (una historia del arte salpicada de micronarraciones)». De esta forma tan visual explica Manuel Borja-Villel la vuelta que le ha dado al Reina Sofía, como si fuera un calcetín, tal como prometió nada más llegar hace apenas año y medio. «No podemos ni queremos repetir lo que ya han hecho otros museos», dice el director del CARS. No podemos, porque hay grandes lagunas, como el pop y el expresionismo abstracto norteamericano, imposibles ya de suplir. No queremos, ni falta que hace. «Con lo que puede costar un gran pollock, puedes hacer una planta entera. Y no aportaría nada»… (Leer completo en Natividad Pulido.